Accidentes sufridos en patinete eléctrico: un análisis jurídico

06.09.2021

Hoy aportamos una publicación publicada por ECONOMIST&JURIST en la que el jurista Javier Risueño Martí realiza un breve análisis jurídico sobre accidentes sufridos en patinete eléctrico.

Desde hace un tiempo las calles presumen de un nuevo Vehículo de Movilidad Personal (VMP): el patinete eléctrico. Éste ha logrado expandirse gracias a su manejabilidad, comodidad y bajo coste. Sin embargo, aún a día de hoy existen grandes incógnitas sobre su uso en el ámbito jurídico.



Desde hace un tiempo las calles presumen de un nuevo Vehículo de Movilidad Personal (VMP): el patinete eléctrico. Éste ha logrado expandirse gracias a su manejabilidad, comodidad y bajo coste. Sin embargo, aún a día de hoy existen grandes incógnitas sobre su uso en el ámbito jurídico.


Los patinetes eléctricos deben de circular por el 'carril bici' o, subsidiariamente, por la calzada a una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora. Además, según la Audiencia Provincial de Cáceres (SAP Cáceres 44/2020), la conducción de este tipo de vehículos requiere el permiso de conducir por su condición de ciclomotores, siempre y cuando su velocidad supere los 25 km/h.

El Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, recoge la definición de "Ciclomotor", en su apartado 9, como un "vehículo de dos ruedas, con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h y con un motor... con una potencia continua nominal máxima inferior o igual a 4 kW si es de motor eléctrico".

Momento de un accidente en Utrera en el que un patinete eléctrico fue arrollado por un coche (Foto: ABC)

Por otra parte, en su artículo 61, establece que "la conducción de vehículos a motor y ciclomotores exigirá haber obtenido previamente el preceptivo permiso o licencia de conducción dirigido a verificar que el conductor tenga los requisitos de capacidad, conocimientos y habilidad necesarios para la conducción del vehículo, en los términos que se determine reglamentariamente"

A su vez, dada la velocidad que pueden llegar a alcanzar los patinetes eléctricos y la vulnerabilidad del conductor de los mismos, se están produciendo accidentes de tráfico en masa provocando daños tanto materiales como personales.

Antes que nada, debemos descartar la vía penal. Para ello debemos acudir a los artículos 147 y siguientes del Código Penal (CP):

  • El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico (art. 147 CP)
  • El que causara a otro, por cualquier medio o procedimiento, la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro principal, o de un sentido, la impotencia, la esterilidad, una grave deformidad, o una grave enfermedad somática o psíquica (art. 149 CP)
  • El que causare a otro la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro no principal, o la deformidad (art. 150 CP)

Una vez descartados estos supuestos, acudiremos a la vía civil. En este caso, debemos tener en cuenta la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor (LRCSCVM), donde en su artículo primero nos indica:

"El conductor de vehículos a motor es responsable, en virtud del riesgo creado por la conducción de estos, de los daños causados a las personas o en los bienes con motivo de la circulación".

Más adelante, en su artículo séptimo recoge que el perjudicado o sus herederos podrán ejercer una acción directa contra el asegurador para exigir la cuantía de los daños ocasionados en virtud de la indemnización el accidente, acción que prescribirá por el transcurso de un año. No obstante, previo a la interposición de la demanda, se deberá comunicar el siniestro al asegurador mediante una reclamación previa que interrumpirá el plazo de prescripción.

Esta interrupción se prolongará hasta la notificación fehaciente a la víctima por parte de la aseguradora de una oferta o una respuesta motivadas de indemnización, empezando con carácter general a computarse de nuevo a partir de ese momento el plazo de un año.

(Foto: El Corte Inglés Seguros)

En el artículo 7.2 de la LRCSCVM se recoge el plazo de tres meses que tiene la aseguradora para contestar con una oferta o respuesta motivada de pago a nuestra reclamación previa.

En caso de que la compañía no pueda realizar una oferta porque el lesionado sigue en proceso de recuperación y se desconoce la cantidad concreta de indemnización, deberemos acudir al artículo 7.4 de la LRCSCVM:

"En el supuesto de que el asegurador no realice una oferta motivada de indemnización, deberá dar una respuesta motivada ajustada a los siguientes requisitos:

  1. a) Dará contestación suficiente a la reclamación formulada, con indicación del motivo que impide efectuar la oferta de indemnización, bien sea porque no esté determinada la responsabilidad, bien porque no se haya podido cuantificar el dañoo bien porque existe alguna otra causa que justifique el rechazo de la reclamación, que deberá ser especificada.

Cuando dicho motivo sea la dilatación en el tiempo del proceso de curación del perjudicado y no fuera posible determinar el alcance total de las secuelaspadecidas a causa del accidente o porque, por cualquier motivo, no se pudiera cuantificar plenamente el daño, la respuesta motivada deberá incluir:

  1. La referencia a los pagos a cuenta o pagos parciales anticipados a cuenta de la indemnización resultante final, atendiendo a la naturaleza y entidad de los daños.
  2. El compromiso del asegurador de presentar oferta motivada de indemnización tan pronto como se hayan cuantificado los daños y, hasta ese momento, de informar motivadamente de la situación del siniestro cada dos meses desde el envío de la respuesta".

En definitiva, si la aseguradora no puede cuantificar el daño causado, puede emitir ofertas sucesivas a cuenta de la indemnización final, con el compromiso de indemnizar de forma total en el momento en el que se conozca la totalidad de la cuantía por el daño causado a la víctima.

Una vez recibida la oferta o tras el transcurso del tiempo que tiene la aseguradora para presentarla, ya tendremos libertad para presentar la demanda, siempre y cuando, en caso de haber recibido la oferta, estemos en desacuerdo con la cuantía de la indemnización que en ella se ofrecía. 


Acceso a la noticia completa en el siguiente enlace: https://www.economistjurist.es/articulos-juridicos-destacados/accidentes-sufridos-en-patinete-electrico-un-analisis-juridico/


MÁS INFORMACIÓN? HAS SIDO PARTE EN UN ACCIDENTE CON PATINETE ELÉCTRICO? CONTÁCTANOS EN EL FORMULARIO SIGUIENTE: